Son las crónicas una especie de historias locales o personales, en que se recuerdan, por orden cronológico y de manera sucinta, los hechos que suceden. Antiguamente lo que caracterizaba las crónicas distingüiéndolas de las historias era la concesión y la falta de crítica.
Grande es el número de crónicas que se han escrito desde que Septo Julio Aficano, Eusebio, Penodoro y Amiano (siglos III y V), escribieron las que conocemos por "Chronicon paschale", más las que dieron un gran empuje y desarrollo a este género de la literatura, fueron los monjes, especialmente en los sigles IX-XIV.
En la histórica Tarragona el último Cronista Oficial de la Ciudad lo fue por más de cuarenta años el admirable y ejemplar tarraconense Juan Salvat y Bové (1896-1985), miembro de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias y Artes de España, del Instituto Fernando, el Católico de Zaragoza, de la Real Academia de la Historia y del Instituto de Estudios Tarraconenses, hasta que a la mitad de 1979, cuando Salvat y Bové contaba 83 años en plenas facultades físicas y mentales, sorprendentemente, por la autoridad competente, fue cesado de su cago de Cronista Oficial de la Ciudad. En 1985 falleció en Barcelona pero quiso ser enterrado en el paneón familiar de Tarragona.
Han pasado 23 años sin que la histórica, culta y universitaria ciudad de Tarragona, declarada hace poco Patrimonio de la Humanidad, haya nombrado todavía la persona preparada para ocupar el cargo de Cronista Oficial de la Ciudad, como investigador, conservador y divulgador de la memoria histórica, individual y colectiva, de su pueblo.
ERNEST VALLHONRAT i LLURBA
www.VidaDeLaMemoria.com
(Publicado en "Diari de Tarragona", 6-I-2003). |