El escritor latino Marco Tulio (Cicerón) en su obra "De Oratore", escribió: "La Historia es testimonio de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, anuncio de la antigüedad".
Otro escritor, el insigne Miguel de Cervantes, cientos de años después en su nmortal "Don Quixote", dice: "La Historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo por venir".
¿Qué podemos añadir nosotros a tan sabios criterios? Permítesenos decir sólo que, pregmaticamente, la Historia es útil y necesaria para conocer hechos trascendentes que ocurrieron e interesan poder analizar sus causas y efectos a fin de tener en cuenta las conclusiones en situaciones parecidas. Los hechos que se atribuyen al defensor de Tarifa, Guzmán el Bueno, por ejemplo, son paradigma de lo que ocurriera cientos de años después al defensor del Alcázar de Toledo, general Moscardó. Y así tantos hechos que demuestran que es cierto que "la historia se repite" y que es "maestra de la vida".
Es importante saber Historia, pero especialmente lo es saber explicarla. La ciencia histórica necesita resolver tres problemas: la investigación de los hechos, la reconstrucción del pasado y la exposición. Éste último aspecto de la metdologia histórica, el de la exposición, para ser eficaz se ha de tratar como un género literario, intermedio entre la Oratoria y la Didáctica; de la primera tiene la amplificación y la finalidad emotiva, de la segunda, la manera sistemática y la sujección a la verdad conocida.
El mejor ejemplo que tenemos de Historia como género literario es, sin duda alguna, la Biblia, la mejor historia jamás contada, cuyo conjunto de librs sagrados del cristianismo, desde la antigüedad ha sido y es la base doctrinaria y formativa de generaciones de creyentes de todo el mundo.
En el Nuevo Testamento tenemos la muestra más evidente de la dualidad, objetiva y subjetiva, de la Historia, como son: los hechos, por una parte, y las interpretaciones personales de los autores, por otra, siendo rigurosamente fieles a la realidad manifestada de la vida, milagros y paabras de Jesucristo, expuesto con sinceridad según la distinta personaliad de cada uno de los cuatro evangelistas: San Lucas, San Juan, San Marcos y San Mateo.
La Historia, tanto como la Geografía, es necesaria para otros estudios sociales y profesionales, como el mundo de la empresa y los sindicatos, la política y la democracia, el periodismo y la investigación, las leyes y las instituciones públicas, por citar algunos casos, pero también son necesarios estos conocimientos en las esferas privadas; relaciones interpersonales y vida social y cultural.
ERNEST VALLHONRAT i LLURBA
www.VidaDeLaMemoria.com
(Publicado en "Diario de Tarragona" 04/03/2003.) |