La tertulia del sábado 21 de junio (2003) celebrada en el Casino de Tarragona versó sobre: "Fray Bartolomé de las Casas y la Leyenda Negra", tema expuesto con claridad y elocuencia por el Profesor RUBÉN HERAS MADERO, Catedrático de Literatura.
No cabe duda que este personaje de entre siglos XV-XVI, al que se ha llamado "Defensor de los Indios" y también el creador de "La Leyenda Negra", elegido por el conferenciante, es uno de los más polemizados de la historia, por la repercusión de la actuación del Padre Las Casas en su larga estancia en América donde pasó treinta y tantos años, intercalando cinco viajes a España, actuando allá e intercediendo acá, con sus memorias de agravios y propuestas de "remedios", cerca de las Cortes del viudo Fernándo, el Católico, después en la del yerno y sucesor Felipe II y por último, en la del nieto del rey Católico, el Emperador Carlos I, de España y V, de Alemania.
Empezó diciendo el profesor Heras que Las Casas tuvo la habilidad de mostrarse bueno, adelantado por las cosas que ya estaban hechas y que había llegado tarde a muchos sitios: diaconato, sacerdocio y también a la Orden de Predicadores.
Citó el conferenciante a Fernando Savater, catedrático de Ética, que en un artículo publicado durante las conmemoraciones del V Centenario del Descubrimiento, apuntaba que todo el amor que sentía Bartolomé a los indios era producto de un enamoramiento que uvo de adolescente a consecuencia de que su padre, que había acompañado a Colón en su segundo viaje, le trajo un indio de regalo.
Se refirió después Rubén Heras, a la época que vivió Las Casas (1474-1566) en que la civilización era bastante escasa. La tortura era algo que se practicaba en toda Europa. La vida humana no tenía apenas ningún valor y Bartolomé con su defensa a ultranza del indio, sin embargo no tuvo ningún reparo en decir que se podía comerciar con esclavos negros y blancos.
Recordó entonces el profesor, que la reina Isabel, la Católica, por cédula de 1502 hace defensa oficial de los indios con el ordenamiento de su devolución al país de procedencia y que antes, también el Padre Boyl que como Vicario de Roma viajó con Colón en 1493, había defendido ya a los indios, estableciendo normas de comportamiento para los primeros conquistadores y encomenderos.
¿Quién es Bartolomé de las Casas? se preguntaba y respondía el conferenciante: "No es un ángel y no es un ángel caído, pero sin embargo, está mucho más cerca del ángel caído que del ángel, porque su pecado fue la soberbia, el amor al dinero y la megalomanía, la grandeza. Añadiendo el profesor, que algunos de los biógrafos de Las Casas, dicen que el clérigo no tenía las altas miras de mejorar la vida de los indios, sino que lo que le saducía era lograr una colonización constructiva e inmediatamente rentable, esto lo dice Marcel Baitallo, el hispanista francés, y añade: "Las previsiones de Las Casas están dominadas por el oro".
¿Qué dicen sus biógrafos? señala Rubén Heras: "Las Casas era un político calculador, el fin justoificaba para él, los medios. Según otro autor: "Es provervial la fabulosa exageración de Ls Casas al dar cifras de indígenas víctimas de la cruel codicia de los españoles", que escribió en su famosa y divulgada "Brevísima relación de la destrucción de las Indias" y que se afirma fue el motivo que inició la "leyenda negra" contra España, y no las causas que motivaron dicha obra.
¿Qué aspectos favorables podemos destacar en Las Casas? Fue un buen antropólogo -dijo, el profesor que siguió al estudioso Angel Losada- hizo observaciones atinadas de las cosas, de las costumbres que se encontraban por allá. Fue un precursor de la asistencia técnica a países subdesarrollados, al pretender llevarse labradores experimentados para auxiliar a los encomenderos. Fue también un precursor de la moderna doctrina sobre criminales de guerra que siglos más tarde se desarrollaría al final de la Segunda Guerra Mundial. Las Casas se adelantó también a la doctrina expuesta en la Declaración de los Derechos Humanos de Naciones Unidas en 1949, cuando en su obra "El Poder de los Derechos de los Reyes y los Súbditos", escribió: "Ningún estado, ni rey, ni emperador puede enajenar territorios, ni cambiar un régimen político sin consentimiento expreso de sus habitantes".
En fin, sin agotar las posibilidades de aquella personalidad riquísima y contradictoria, dijo Rubén Heras, que Bartolomé de las Casas fue el precursor de la "prensa amarilla", tendenciosa, sensacionalista y demagógica, con recursos de líder hiperbólico y desequilibrado, con ocultaciones de la verdad si ello conducía al fin deseado.
ERNEST VALLHONRAT I LLURBA
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