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Indice
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Gaudí nos habla.
Este es el título que llevaba la
compilación de textos y comentarios de Gaudí, recogidos en el libro original de
Isidre Puig-Boada, que empieza así: “Escuchemos, pues, ahora, como Gaudí nos
habla de la Mediterránea, de las Artes, de la Arquitectura, de la Escultura, del
Color, de la Geometría, de la Estabilidad, de la Construcción, de las Cualidades
de los hombres, de la Sanidad, del cuerpo, del Templo de la Sagrada Familia y de
la Religión, de la Liturgia y del Ascetismo”.
Hacia el año 1914, el Templo de la
Sagrada Familia pasó serias dificultades económicas, fue cuando un grupo de
estudiantes de Arquitectura visitó a Gaudí y se ofreció trabajar para tal de
evitar que las obras se detuvieran. Aquellos estudiantes, eran Joan Bergós
Massó, Lluís Bonet Garí, Francesc Folguera Gras, Cèsar Martinell Brunet, Isidre
Puig-Boada y Josep F. Ràfols Fontanals, a los cuales se sumó el joven profesor
de la Escuela de Comercio, Joan Martí Matlleu. Escuchaban, y muchos las
recogieron en escritos, la palabra viva del Maestro, intuyendo su futura
valoración. Muchas de las indicadas conversaciones fueron publicadas entonces y
algunas las han estado últimamente..
Pág. 88: 1 - Infancia.- Mi
lactancia fue larga, Antes de los seis años empecé a sufrir los ataques de
reumatismo articular que reaparecieron diversas veces en el transcurso de mi
vida. Esta enfermedad tuvo consecuencias importantes en mi formación de muchacho:
fueron habituales mis estancias en el Mas (de la Calderera), donde recordaba que
muchas veces tuve que ir subido en un burrito porque el dolor me impedía
caminar.// Después empecé a ir al parvulario del maestro Berenguer y después a
la escuela del Sr. Palau.
Pág. 88: 2 - La Naturaleza.- Con
los tiestos de flores, rodeados de viñas y olivares, animado con el cloquear del
gallinero, el piular de los pájaros y el zumbido de los insectos, y con las montañas de
Prades al fondo, descubrí las más puras y placenteras imágenes de la naturaleza,
esta Naturaleza que siempre es mi Maestra.
Pág. 88: 3 – El espíritu de
observación.- Consecuencia de mi debilidad fue tener que abstenerme de
participar en los juegos de mis compañeros, cosa que me favoreció el espíritu de
observación. Así, una vez que el maestro explicaba que los pájaros tienen alas
para volar, le dije: “Las gallinas de nuestra masía tienen las alas muy
grandes y no saben volar; las hacen servir para correr más deprisa”.
Pág. 91: 5 – Mediterráneo II.- Mis
cualidades griegas son por causa del Mediterráneo, la visión del cual constituye
para mí una necesidad. Necesito ver el mar a menudo, y muchos domingos voy al
rompeolas. El mar es la única cosa que me sintetiza las tres dimensiones –espacio-
A la superficie, se refleja el cielo, y a través de ella veo el fondo y el
movimiento. Mi ideal sería ver todo eso en la playa del Milagro de Tarragona,
donde la luz y los colores tienen otros matices; pero me he de conformar
viéndolo desde la escollera (de Barcelona)..
Pág. 102: 42 – Arquitectura
policroma, arqueología.- ...A la Sagrada Familia sólo policromaremos las partes
bajas y aquellas donde no toque el suelo. Las partes altas ya se policromarán,
naturalmente, puesto que el sol es un gran pintor, que en nuestras regiones
pinta con colores muy bonitos: las murallas de Tarragona tienen color de cobre y
la seo también tiene colores bonitos, lo mismo que la de aquí. Los edificios de
Norte tienen colores verdes oscuros y negros. Explica los agentes que los
producen. A la Sagrada Familia, los siglos se encargarán de parte de la pintura.
El arte debe tener vida, y ésta se manifiesta principalmente por el color. Al
morir una persona pierde el color, y a uno que está pálido se le dice que parece
muerto.
Pág. 136: 142 – Tipos etnográficos.
Se han de estudiar los diferentes tipos de la humanidad. (...) En Cataluña
todavía hay tipos antiguos, como eran los ilergetas, en la provincia de Lleida,
y ocupan la comarca que va desde el Alto Pirineo hasta Garraf, donde llevan sus
rebaños a pastorear sin tener que atravesar ninguna corriente de agua importante;
los iberos de Tortosa, aguas arriba del Ebro; en el Campo de Tarragona se ve
labrando la tierra y haciendo trabajos de campo los mismos tipos de emperadores
y patricios romanos que se ven representados en las monedas; el tipo griego
perdura en Ampurias, y el fenicio en Ibiza. Deberíamos tener retratos de todos
estos tipos.
Pág. 138: 143 - Los dotes de
situación y la gente del Camp de Tarragona.- ..La gente del Campo de Tarragona
tiene muy desarrollada esta visión plástica de la situación: Fortuny veía el
color con más seguridad que los grandes maestros, mejor que Velázquez y Rafael y
casi tanto como el Veronés. Prim vió la situación política de su tiempo como
nadie la vió., y la cuestión de México mejor que Francia y Austria...
Pág. 183: 318 – Cataluña y el
Centro.- Nosotros no podemos decir “muera España”, porque España somos nosotros
(Hispania Citerior o Tarraconense); los del Centro son de fuera de Hispania, de
la Ulterior. El nombre es nuestro.// Quisieron el centro, hacer una moneda
española, que fue el “escudo”; pero este fue vencido en el mercado por la “peseta”.
La moneda nuestra se impuso.// En fin, la bandera española es la mitad de la
catalana. El nombre, la bandera y la moneda son nuestras.
Pág. 192: 340 – Continuación del
Templo.- No es ninguna pena que yo no pueda acabar el Templo; yo me haré viejo y
habrán de venir otros a reemplazarme; así será, incluso, más grandioso. La
catedral de Tarragona, por ejemplo, si la hubiese acabado quien la empezó, no
tendría tanta riqueza. Con el tiempo dejaron sus obras diversos artistas de
talento, y todo está bonito: el retablo mayor, la capilla de los sastres, la de
santa Tecla. A pesar de que haya diversos estilos, no falta unidad, puesto que
todos los artista que en ella trabajaron tuvieron en cuenta esta condición de la
unidad, aunque tal vez ellos lo dijeran de diferente manera que nosotros. Los
constructores y artistas de esta catedral procuraron que todo lo que hacían
fuera digno de la Primada de las Españas. Al fundarla, san Olegario ya había
dicho que iba a hacer la Catedral Primada, y todos los que intervinieron en ella
siguieron fieles a la misma idea...
Pág. 192: 341 – Los futuros
arquitectos del templo de la Sagrada Familia.- No quisiera acabar la obra yo,
porque no convendría. Una obra así ha de ser hija de una larga época, como más
larga mejor. Se ha de conservar siempre el espíritu del monumento, pero su vida
ha de depender de las generaciones a las que se transmitan y con la cual viven y
se encarnan. La mejor de nuestras catedrales, la de Tarragona, impone y encanta
al mismo tiempo, precisamente, por su magnífica variedad. La obra de un solo
hombre ha de ser forzosamente raquítica y muerta desde el momento de nacer..
Pág. 197: 354 – Gaudí y Bonifaz.- Yo,
arquitecto del siglo XX, nacido en el Campo de Tarragona, estoy contento del
maestrazgo que sobre mí ejerce el escultor (Bonifaz, de Valls) del siglo XVIII,
nacido en el mismo Campo; acepto la norma, la adjunto a mi obra, que será
confortada con la ley de prosapia artística. Este cimborio de l’Asunción, en el
Templo, no quedará perdido entre muchos otros más gruesos que habrá.
Relativamente pequeño de medida. Saldrá valientemente del área del Templo hacia
la vía, y eso no podría ser la seguridad de acierto y el gozo del arquitecto por
la perfección conseguida.
Pág. 211: 382 – La comunidad de
los cristianos.- Las torres del Templo y “els Xiquets de Valls”.- En otra
ocasión, una persona poco entusiasta del templo de la Sagrada Familia, al sabe
que, en las vidrieras de los ventanales, habían de ir figuras de santos el uno
encima del otro, dijo con menosprecio que parecerían “els xiquets de Valls”. Yo
respondí que, si así fuera, ello no sería un defecto, sino que reforzaría el
simbolismo, pues que nadie no podrá ir al cielo por sus propios medios, sino
que, para alcanzarlo, nos hemos de valer los unos de los otros, y con el ejemplo
de los santos hemos de elevarnos como en una especie de torre de “els xiquets de
Valls”, y en las vidrieras verían claramente el ejemplo.
Estas son las referencias que hemos
encontrado, recogidas por el arquitecto Puig-Boada, en su libro El pensament
de Gaudí, que figuran en el “manuscrito” que el genial arquitecto escribió
en agosto de 1878.
El discípulo de Gaudí, Isidre
Puig-Boada escribió en la introducción de su libro: “La Providencia preparaba a
su sirviente para la tarea que le reservaba para cinco años después (de escribir
el “manuscrito”), 1883 , cuando le llega el nombramiento de arquitecto del que
sería el mejor templo cristiano del mundo (la Sagrada Familia), y en el que la
eclosión de su arte y de su fe creciente es paralela e incontenible.  3.5.1 Los pináculos dorados, de madera tallada en el alto del altar mayorde la catedral de Tarragona, obra del escultor Pere Joan (siglo XV) cuyas proporciones recuerdan las torres de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, de Barcelona. (Foto: Joaquim Gomis, en “Catedral de Tarragona”, 1970.) 3.5.2 Crespinell blanco (sedum album) género de hierba que crece de manera espontánea en el arroyo (riera) de Maspujols a su paso frente a la entrada de la finca del “Mas de la Calderera” que desde niño vió crecer allí e inspiraría aspectos de su arquitectura.. (Foto: Joan-Ramón Corts Salvat, en “Riudoms, homenatge a Gaudí”, 2002.) 3.5.3 Fachada del nacimiento del tempo de la Sagrada Familia, de Barcelona, tal como lo llegó a ver su creador, Antoni Gaudí.
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