Ernest Vallhonrat i Llurba

 
Gaudí, de Riudoms en cuerpo y alma

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Gaudí nos habla.

Este es el título que llevaba la compilación de textos y comentarios de Gaudí, recogidos en el libro original de Isidre Puig-Boada, que empieza así: “Escuchemos, pues, ahora, como Gaudí nos habla de la Mediterránea, de las Artes, de la Arquitectura, de la Escultura, del Color, de la Geometría, de la Estabilidad, de la Construcción, de las Cualidades de los hombres, de la Sanidad, del cuerpo, del Templo de la Sagrada Familia y de la Religión, de la Liturgia y del Ascetismo”.

Hacia el año 1914, el Templo de la Sagrada Familia pasó serias dificultades económicas, fue cuando un grupo de estudiantes de Arquitectura visitó a Gaudí y se ofreció trabajar para tal de evitar que las obras se detuvieran. Aquellos estudiantes, eran Joan Bergós Massó, Lluís Bonet Garí, Francesc Folguera Gras, Cèsar Martinell Brunet, Isidre Puig-Boada y Josep F. Ràfols Fontanals, a los cuales se sumó el joven profesor de la Escuela de Comercio, Joan Martí Matlleu. Escuchaban, y muchos las recogieron en escritos, la palabra viva del Maestro, intuyendo su futura valoración. Muchas de las indicadas conversaciones fueron publicadas entonces y algunas las han estado últimamente..

Pág. 88: 1 - Infancia.- Mi lactancia fue larga, Antes de los seis años empecé a sufrir los ataques de reumatismo articular que reaparecieron diversas veces en el transcurso de mi vida. Esta enfermedad tuvo consecuencias importantes en mi formación de muchacho: fueron habituales mis estancias en el Mas (de la Calderera), donde recordaba que muchas veces tuve que ir subido en un burrito porque el dolor me impedía caminar.// Después empecé a ir al parvulario del maestro Berenguer y después a la escuela del Sr. Palau.

Pág. 88: 2 - La Naturaleza.- Con los tiestos de flores, rodeados de viñas y olivares, animado con el cloquear del gallinero, el piular de los pájaros y el zumbido de los insectos, y con las montañas de Prades al fondo, descubrí las más puras y placenteras imágenes de la naturaleza, esta Naturaleza que siempre es mi Maestra.

Pág. 88: 3 – El espíritu de observación.- Consecuencia de mi debilidad fue tener que abstenerme de participar en los juegos de mis compañeros, cosa que me favoreció el espíritu de observación. Así, una vez que el maestro explicaba que los pájaros tienen alas para volar, le dije: “Las gallinas de nuestra masía tienen las alas muy grandes y no saben volar; las hacen servir para correr más deprisa”.

Pág. 91: 5 – Mediterráneo II.- Mis cualidades griegas son por causa del Mediterráneo, la visión del cual constituye para mí una necesidad. Necesito ver el mar a menudo, y muchos domingos voy al rompeolas. El mar es la única cosa que me sintetiza las tres dimensiones –espacio- A la superficie, se refleja el cielo, y a través de ella veo el fondo y el movimiento. Mi ideal sería ver todo eso en la playa del Milagro de Tarragona, donde la luz y los colores tienen otros matices; pero me he de conformar viéndolo desde la escollera (de Barcelona)..

Pág. 102: 42 – Arquitectura policroma, arqueología.- ...A la Sagrada Familia sólo policromaremos las partes bajas y aquellas donde no toque el suelo. Las partes altas ya se policromarán, naturalmente, puesto que el sol es un gran pintor, que en nuestras regiones pinta con colores muy bonitos: las murallas de Tarragona tienen color de cobre y la seo también tiene colores bonitos, lo mismo que la de aquí. Los edificios de Norte tienen colores verdes oscuros y negros. Explica los agentes que los producen. A la Sagrada Familia, los siglos se encargarán de parte de la pintura. El arte debe tener vida, y ésta se manifiesta principalmente por el color. Al morir una persona pierde el color, y a uno que está pálido se le dice que parece muerto.

Pág. 136: 142 – Tipos etnográficos. Se han de estudiar los diferentes tipos de la humanidad. (...) En Cataluña todavía hay tipos antiguos, como eran los ilergetas, en la provincia de Lleida, y ocupan la comarca que va desde el Alto Pirineo hasta Garraf, donde llevan sus rebaños a pastorear sin tener que atravesar ninguna corriente de agua importante; los iberos de Tortosa, aguas arriba del Ebro; en el Campo de Tarragona se ve labrando la tierra y haciendo trabajos de campo los mismos tipos de emperadores y patricios romanos que se ven representados en las monedas; el tipo griego perdura en Ampurias, y el fenicio en Ibiza. Deberíamos tener retratos de todos estos tipos.

Pág. 138: 143 - Los dotes de situación y la gente del Camp de Tarragona.- ..La gente del Campo de Tarragona tiene muy desarrollada esta visión plástica de la situación: Fortuny veía el color con más seguridad que los grandes maestros, mejor que Velázquez y Rafael y casi tanto como el Veronés. Prim vió la situación política de su tiempo como nadie la vió., y la cuestión de México mejor que Francia y Austria...

Pág. 183: 318 – Cataluña y el Centro.- Nosotros no podemos decir “muera España”, porque España somos nosotros (Hispania Citerior o Tarraconense); los del Centro son de fuera de Hispania, de la Ulterior. El nombre es nuestro.// Quisieron el centro, hacer una moneda española, que fue el “escudo”; pero este fue vencido en el mercado por la “peseta”. La moneda nuestra se impuso.// En fin, la bandera española es la mitad de la catalana. El nombre, la bandera y la moneda son nuestras.

Pág. 192: 340 – Continuación del Templo.- No es ninguna pena que yo no pueda acabar el Templo; yo me haré viejo y habrán de venir otros a reemplazarme; así será, incluso, más grandioso. La catedral de Tarragona, por ejemplo, si la hubiese acabado quien la empezó, no tendría tanta riqueza. Con el tiempo dejaron sus obras diversos artistas de talento, y todo está bonito: el retablo mayor, la capilla de los sastres, la de santa Tecla. A pesar de que haya diversos estilos, no falta unidad, puesto que todos los artista que en ella trabajaron tuvieron en cuenta esta condición de la unidad, aunque tal vez ellos lo dijeran de diferente manera que nosotros. Los constructores y artistas de esta catedral procuraron que todo lo que hacían fuera digno de la Primada de las Españas. Al fundarla, san Olegario ya había dicho que iba a hacer la Catedral Primada, y todos los que intervinieron en ella siguieron fieles a la misma idea...

Pág. 192: 341 – Los futuros arquitectos del templo de la Sagrada Familia.- No quisiera acabar la obra yo, porque no convendría. Una obra así ha de ser hija de una larga época, como más larga mejor. Se ha de conservar siempre el espíritu del monumento, pero su vida ha de depender de las generaciones a las que se transmitan y con la cual viven y se encarnan. La mejor de nuestras catedrales, la de Tarragona, impone y encanta al mismo tiempo, precisamente, por su magnífica variedad. La obra de un solo hombre ha de ser forzosamente raquítica y muerta desde el momento de nacer..

Pág. 197: 354 – Gaudí y Bonifaz.- Yo, arquitecto del siglo XX, nacido en el Campo de Tarragona, estoy contento del maestrazgo que sobre mí ejerce el escultor (Bonifaz, de Valls) del siglo XVIII, nacido en el mismo Campo; acepto la norma, la adjunto a mi obra, que será confortada con la ley de prosapia artística. Este cimborio de l’Asunción, en el Templo, no quedará perdido entre muchos otros más gruesos que habrá. Relativamente pequeño de medida. Saldrá valientemente del área del Templo hacia la vía, y eso no podría ser la seguridad de acierto y el gozo del arquitecto por la perfección conseguida.

Pág. 211: 382 – La comunidad de los cristianos.- Las torres del Templo y “els Xiquets de Valls”.- En otra ocasión, una persona poco entusiasta del templo de la Sagrada Familia, al sabe que, en las vidrieras de los ventanales, habían de ir figuras de santos el uno encima del otro, dijo con menosprecio que parecerían “els xiquets de Valls”. Yo respondí que, si así fuera, ello no sería un defecto, sino que reforzaría el simbolismo, pues que nadie no podrá ir al cielo por sus propios medios, sino que, para alcanzarlo, nos hemos de valer los unos de los otros, y con el ejemplo de los santos hemos de elevarnos como en una especie de torre de “els xiquets de Valls”, y en las vidrieras verían claramente el ejemplo.

Estas son las referencias que hemos encontrado, recogidas por el arquitecto Puig-Boada, en su libro El pensament de Gaudí, que figuran en el “manuscrito” que el genial arquitecto escribió en agosto de 1878.

El discípulo de Gaudí, Isidre Puig-Boada escribió en la introducción de su libro: “La Providencia preparaba a su sirviente para la tarea que le reservaba para cinco años después (de escribir el “manuscrito”), 1883 , cuando le llega el nombramiento de arquitecto del que sería el mejor templo cristiano del mundo (la Sagrada Familia), y en el que la eclosión de su arte y de su fe creciente es paralela e incontenible.

3.5.1 Los pináculos dorados, de madera tallada en el alto del altar mayorde la catedral de Tarragona, obra del escultor Pere Joan (siglo XV) cuyas proporciones recuerdan las torres de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, de Barcelona. (Foto: Joaquim Gomis, en “Catedral de Tarragona”, 1970.)

3.5.2 Crespinell blanco (sedum album) género de hierba que crece de manera espontánea en el arroyo (riera) de Maspujols a su paso frente a la entrada de la finca del “Mas de la Calderera” que desde niño vió crecer allí e inspiraría aspectos de su arquitectura.. (Foto: Joan-Ramón Corts Salvat, en “Riudoms, homenatge a Gaudí”, 2002.)

3.5.3 Fachada del nacimiento del tempo de la Sagrada Familia, de Barcelona, tal como lo llegó a ver su creador, Antoni Gaudí.

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